Ya con el final encima se me quedaban por ahí algunos detallitos del penúltimo programa.
Me gustaron los cortos con testimonios de quienes participaron durante todos estos meses en un programa histórico como lo ha sido “Bailando por un sueño”. Desde los soñadores y personalidades hasta los coreógrafos hicieron un repaso de su aporte y aprendizaje con esta experiencia, lo cual se les agradece. Sin embargo me extrañó no ver el testimonio de Erick León. El cuento de los compromisos laborales no da para tanto, cinco minutos para decir unas palabras no están pegados al cielo. O tal vez tuvo un poquito de vergüenza en la cara y aceptó lo que muchos pensamos, que nunca debió meterse en camisa de once varas si veía que no podría con el compromiso. La que sí tuvo la cara dura fue Elena Umaña. Ni puse atención a lo que dijo, pues siempre recordaré que por su falta de compromiso el pobre Ricardo quedó una vez fuera, y nos habríamos perdido al mejor bailarín del programa si no hubiera sido por Shirley.
Se anunció para el final la presencia de Elvis Crespo. La verdad ni me fu ni me fa. Ciertamente es un artista reconocido, pero a mí no me hace mucha gracia. Por lo menos espero que su participación sea más acertada que la del tal Aldo Ranks, el Song By Four, o el pobre ese que lanzaron a pista esta semana, Ralph Rodríguez, que cantó bien, pero ni lo presentaron la primera vez.
Me gustaron los cortos con testimonios de quienes participaron durante todos estos meses en un programa histórico como lo ha sido “Bailando por un sueño”. Desde los soñadores y personalidades hasta los coreógrafos hicieron un repaso de su aporte y aprendizaje con esta experiencia, lo cual se les agradece. Sin embargo me extrañó no ver el testimonio de Erick León. El cuento de los compromisos laborales no da para tanto, cinco minutos para decir unas palabras no están pegados al cielo. O tal vez tuvo un poquito de vergüenza en la cara y aceptó lo que muchos pensamos, que nunca debió meterse en camisa de once varas si veía que no podría con el compromiso. La que sí tuvo la cara dura fue Elena Umaña. Ni puse atención a lo que dijo, pues siempre recordaré que por su falta de compromiso el pobre Ricardo quedó una vez fuera, y nos habríamos perdido al mejor bailarín del programa si no hubiera sido por Shirley.
Se anunció para el final la presencia de Elvis Crespo. La verdad ni me fu ni me fa. Ciertamente es un artista reconocido, pero a mí no me hace mucha gracia. Por lo menos espero que su participación sea más acertada que la del tal Aldo Ranks, el Song By Four, o el pobre ese que lanzaron a pista esta semana, Ralph Rodríguez, que cantó bien, pero ni lo presentaron la primera vez.
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